Conoce a Rebecca
Durante años, viví con dolor continuo en las rodillas. Tuve roturas de menisco en ambas rodillas y, con la edad, la artrosis empezó a pasarme factura. En especial en los últimos cinco años, era imposible ignorar el dolor. La mayoría de los días vivía con un grado de dolor de entre 7 y 8, hasta que los máximos de entre 9 y 10 finalmente me hicieron buscar una solución.
Antes de encontrar la embolización de arterias geniculares (GAE, genicular arteries embolization), probé de todo: fisioterapia, Advil®, Aleve®, Tylenol®, crema de magnesio, terapia con luz roja, Vicks® VapoRub, cinta neuromuscular, hielo, calor, una unidad de neuroestimulación eléctrica transcutánea, compresión, inyecciones de corticoides, inyecciones de ácido hialurónico e incluso una costosa rodillera que no hizo más que limitar mi movilidad. Asimismo, elevaba las piernas todas las noches. Sin embargo, nada me daba un alivio duradero.
Me enteré de la GAE, y Medical Vein Clinic™ en San Antonio apareció en mi búsqueda en línea. Valoro mucho las reseñas, y las de ellos eran excelentes, así que los llamé. Me atendieron al día siguiente.
De camino hacia el edificio, vi el cartel que decía “Vuelve a amar tus piernas” y sentí que era una señal de que estaba en el lugar correcto. Por dentro, todo encajaba. La clínica era preciosa: paredes blancas, obras de arte azules, flores moradas, asientos negros e impresionantes lámparas. Todas las personas con las que me crucé eran cordiales, optimistas y realmente agradables. El Dr. Hogg entró con mucha energía y amabilidad. Incluso se puso en cuclillas a mi lado, me enseñó sus propias rodillas y me contó que él mismo se había sometido a una operación de prótesis de rodilla. En ese momento, supe que podía confiar en él.
Ahora llevo un mes de que me dieran de alta de la rodilla derecha y tres semanas de que me dieran de alta de la izquierda. De vez en cuando, siento un “cosquilleo raro en las piernas”, el cual atribuyo a la cicatrización, pero la diferencia es increíble. Mi dolor diario pasó de un 7 u 8 continuo a casi nada: 0 en la rodilla izquierda y quizá 1 en la derecha, pero depende del día. Sé que los resultados máximos pueden tardar hasta tres meses, así que estoy encantada con la situación en la que me encuentro.
Ahora me doy cuenta de cuánto dolor se había apoderado silenciosamente de mi vida. Antes evitaba las escaleras, buscaba sillas con apoyabrazos para poder levantarme e, incluso, cambié mi asiento preferido en los aviones para no tener que cruzar la fila hasta el asiento de la ventanilla. Mi movilidad y mi confianza habían ido disminuyendo sin que me diera cuenta. No obstante, ahora reentreno mi mente, fortalezco mis cuádriceps y disfruto otra vez del movimiento.
Entrar y salir del coche es más fácil. Caminar ha vuelto a ser algo normal. Lo mejor de todo es que ya no tengo que planificar mi vida en torno al dolor de rodillas. Es como recuperar espacio en mi mente, mis emociones y mi día a día. Estoy increíblemente agradecida.
Se lo digo a todo el mundo: la experiencia en Medical Vein Clinic™ fue maravillosa. La diversidad del personal, el humor de los médicos, la eficiencia del proceso: todo estaba pensado para ayudarme. No hubo consultas ni retrasos innecesarios, solo atención, compasión y resultados. Lo único que lamento es que esta clínica no ofrezca más servicios en otras áreas de la atención a la salud que yo pudiera necesitar. Estoy realmente encantada de que me hicieran la GAD. Me devolvió la vida. Me considero afortunada de haber encontrado al Dr. Gianis; él es fabuloso. ¡Siento que tengo un nuevo amigo!
Estaba cerca de realizar un viaje y tenía la esperanza de que los procedimientos pudieran hacerse rápidamente. Medical Vein Clinic™ no perdió ni un momento. Me operé la primera rodilla un miércoles, la segunda el martes siguiente, y la semana siguiente ya estaba de viaje. Toda la experiencia (el personal de enfermería, el resto del personal y el proceso) fue impecable. Todos me hicieron sentir que se preocupaban por mí. Incluso, antes de mi segundo procedimiento, horneé brownies y galletas para el personal, quienes los recibieron como si fuera la mañana de Navidad.
